Sinopsis
El cortometraje estudiantil de Solondz de 1985 «Schatt’s Last Shot» ofrece un punto de entrada ideal a su implacable universo de oscura desesperación cómica. Un joven Solondz protagoniza el corto de 10 minutos como Ezra Schatt, un empollón de instituto, neurótico y rudimentario chiflado al estilo del joven Woody Allen. Sepultado bajo unas gafas gruesas y poco favorecedoras y una expresión perpetuamente aturdida, el peor enemigo de Ezra es el baloncesto. Incapaz de encestar una sola canasta bajo la brutal presión de su vulgar profesor de gimnasia («¡Eres una mierda, Schatt!»), Ezra también fracasa tanto al intentar impresionar a la animadora de sus sueños como al hacer realidad sus aspiraciones de asistir al MIT.