Sinopsis
El 17 de febrero de 1913, tras muchos años de I+D, Thomas Alva Edison presentó el Edison Kinetophone ante un entusiasta público neoyorquino. El Kinetophone era un medio mecánico bastante complejo para crear películas sonoras. A diferencia de los sistemas anteriores, en los que los actores debían sincronizar los labios ante la cámara con grabaciones preexistentes, el Kinetophone fue una de las primeras tecnologías cinematográficas en grabar el sonido al mismo tiempo que la imagen. Entre 1913 y 1914 se produjeron más de 200 de estos Kinetophones, pero solo sobreviven un puñado de las películas y sus cilindros de sonido correspondientes.